Creonte, siempre será CREONTE!!
Por Emiliano Eijo

En los años 80 y 90 el Jiu-Jitsu brasileño conquistó a gran parte de la juventud carioca, sumado a la expansión de las academias de Jiu-Jitsu y las riñas con la gente de la Luta Livre. La formación era grave, su clase y estilo se definía por este principio, "la fidelidad del alumno con su Maestro y compañeros" era algo fundamental, básicamente, la idea de familia, donde una vez dentro, se tendría que defender con uñas y dientes el nombre del equipo.
Por Emiliano Eijo

En los años 80 y 90 el Jiu-Jitsu brasileño conquistó a gran parte de la juventud carioca, sumado a la expansión de las academias de Jiu-Jitsu y las riñas con la gente de la Luta Livre. La formación era grave, su clase y estilo se definía por este principio, "la fidelidad del alumno con su Maestro y compañeros" era algo fundamental, básicamente, la idea de familia, donde una vez dentro, se tendría que defender con uñas y dientes el nombre del equipo.
El cambio de academia era algo constante, alumnos que hoy entrenaban en una academia, mañana pasaban a entrenar en otra totalmente diferente, pero el difunto maestro Carlson Gracie, siempre polémico, ha creado una denominación curiosa para estas personas, llamándolas "Creontes". Creonte, era el nombre de un personaje de novela de la época, que salia en televisión, el personaje de Creonte era considerado un traidor, con muy mal carácter y capaz de acostarse hasta con su propia madre.
Esta expresión fue utilizada con gran seriedad por todos los luchadores de la época. Para entender mejor, Creonte era el alumno que se formó y entrenó en una academia de Jiu-Jitsu pagando o hasta a veces "gratis", o becado por su maestro, recibiendo enseñanzas, conocimientos y educación de su maestro, y cuando este alumno es victorioso y reconocido por sus logros en campeonatos, deja a su academia y a su maestro para entrenar en otros lugares, mal agradeciendo todo el tiempo y educación que recibió de su maestro y compañeros de entrenamiento. En algunos casos, después de algunas derrotas en competiciones, el mismo estudiante regresaba a su academia de origen, y es así que se conocen muchos casos en los cuales los maestros expulsaban a gritos a estos estudiantes mal agradecidos, que volvían pretendiendo absorber mas conocimiento de su maestro y compañeros de entrenamiento.
"Creonte, infelizmente siempre va a existir, es la peor cosa que un hombre puede ser. La persona que no es agradecida con sus amigos, con sus compañeros de entrenamiento, con su maestro o con su familia, recuerdese "Creonte hoy aquí conmigo, mañana allá con usted." Creonte, siempre será CREONTE!!!



