
El legado del Samurai
Por Emiliano Eijo
Hola amigos, hoy vuelvo a escribir algo para que todos conozcamos un poco más acerca de esta gran arte que nos apasiona día a día. Como no hay tantos textos históricos sobre el Jiu-Jitsu en castellano, una vez más me tomo el atrevimiento de investigar, leer, y traducir, siempre de una forma resumida, simple y humilde la información recopilada. Desde ya les doy las gracias, por leer, compartir y difundir el arte del Jiu-Jitsu.Los dejo con el post, Domo Arigato!!!
Por Emiliano Eijo
Hola amigos, hoy vuelvo a escribir algo para que todos conozcamos un poco más acerca de esta gran arte que nos apasiona día a día. Como no hay tantos textos históricos sobre el Jiu-Jitsu en castellano, una vez más me tomo el atrevimiento de investigar, leer, y traducir, siempre de una forma resumida, simple y humilde la información recopilada. Desde ya les doy las gracias, por leer, compartir y difundir el arte del Jiu-Jitsu.Los dejo con el post, Domo Arigato!!!
Jiu-Jitsu, el legado del Samurai
Aunque sus orígenes se remontan al Tibet, el Jiu-Jitsu se estableció y codifico en los campos de batalla del Japón feudal y fue empleado en combate durante siglos, mientras que el Jiu-Jitsu brasileño nació a principios del siglo XX, y sus raíces se remontan hasta los más famosos guerreros de la historia, los “samurais”.
Los Samurais
El primer samurai surgió en el Japón del siglo nueve, eran años agitados en los que los terratenientes se protegían contratando a combatientes de probada valentía. Al principio eran poco más que meros sicarios, pero en 1192 los samurais pasaron de ser simples mercenarios a convertirse en la clase dominante del Japón. Su poder se consolido cuando Minamoto no Yoritomo (1147-1199) instituyo un gobierno militar, y como comandante supremo del mismo, Yoritomo asumió las funciones de jefe de estado. Sus sucesores, los “shoguns” gobernaron Japón durante siete siglos y se perpetuaron en el poder gracias a sus legiones samurais adiestradas en el dominio de todo tipo de armas, como lanzas, arcos, espadas y en una técnica de combate cuerpo a cuerpo denominada Jiu-Jitsu.
El Jiu-Jitsu
Creado para su uso contra guerreros fuertemente armados, el Jiu-Jitsu excluía ataques como patadas y puñetazos, los cuales son inútiles contra una armadura samurai. El principio del Jiu-Jitsu era aprovechar una posición y equilibrio corporal dominante para derribar al rival, una vez inmovilizado este, se le arrancaban los ojos, se le estrangulaba o bien se le daba muerte con armas cortas como por ejemplo dagas. A un guerrero derribado, ni la mejor armadura podía salvarlo y es por eso que la clave era el derribo, ya que el derribo de un guerrero provisto de armadura podía desarrollar unas seis toneladas de fuerza, el equivalente a ser aplastado por un piano de cola.
El Jiu-Jitsu Brasileño
En el Jiu-Jitsu brasileño las técnicas antiguas fueron depuradas y sintetizadas, se suprimieron todos los movimientos que estan basados en la superioridad de la fuerza y las técnicas mutilantes y con armas, retomando la esencia del Jiu-Jitsu, es decir, utilizar la propia fuerza del rival para derribarlo, inmovilizarlo y finalizarlo.
Aunque Jiu-Jitsu signifique literalmente “Arte de la suavidad” no es suavidad precisamente lo que se ve en una confrontación de Jiu-Jitsu brasileño. Para ganar un combate de Jiu-Jitsu brasileño hay que derribar al oponente y atacar a sus articulaciones o a su cuello, patadas y puñetazos están prohibidos, pero no por ello el Jiu-Jitsu brasileño es inofensivo, ya que el Jiu-Jitsu brasileño, es una de las más eficaces disciplinas marciales que existen actualmente, y es uno de los elementos claves de las artes marciales mixtas a la hora de derribar, controlar y someter al oponente a través de estrangulaciones y luxaciones.
Lucha en pie y lucha en el suelo
En el Jiu-Jitsu brasileño existen dos fases bien diferenciadas, una es la lucha en pie, fundamentada en el derribo, y la segunda fase es la lucha en el suelo, cuyo eje central es el agarre.
La primera fase del Jiu-Jitsu es un ejercicio de las leyes “Newtonianas” del movimiento, el impulso de un luchador de Jiu-Jitsu en movimiento se desplaza constantemente, en lugar de contrarrestar esa fuerza como en el Muay Thai o como en el Karate, el jiujitero aplica una sola y ligera fuerza para redirigir esa energía, ese concepto preside todo movimiento, pero solo una posición corporal en el momento y lugar justos pueden maximizar el efecto de un movimiento. Por ejemplo, levantar a un hombre de 80 kg y derribarlo requiere una fuerza de unos 130 kg, pero a ese mismo hombre se lo puede derribar con solo una pequeña fuerza sobre su inestable centro de gravedad, tanto es asi que hasta el mas débil luchador de Jiu-Jitsu lograría derribarlo.
Mientras que en la primera fase funcionan las leyes de Newton, en la segunda son las leyes de Arquimedes las que mandan. Luxaciones, inmovilizaciones y estrangulaciones se basan en la ley de palancas. Con un punto de apoyo junto a una articulación y usando los principios de las palancas aumentamos nuestra fuerza exponencialmente, un hueso es 40 veces mas resistente que el cemento y es muy difícil romperlo, pero una articulación es mucho mas frágil ante una fuerza de palanca aplicada. Así como en el ajedrez, el Jiu-Jitsu brasileño no es una vulgar pelea a puñetazos, es usar la fuerza del rival en beneficio propio.
Resumen final
El Jiu-Jitsu brasileño para mí, es mas que un deporte y no acaba en el Dojo, es una auténtica arte marcial forjada en las cruentas batallas del Japón feudal, todo un exponente de la sabiduría samurai.